miércoles, 10 de marzo de 2010

A mi Padre, Jesús Berbín López


Maestro, mi viejo


Cuando el Sol más calentaba
Apenas comenzaba Mayo
A costa de mis desmayos
Morir se te antojaba

Sin dejar siquiera un poco
De tanta, tanta dulzura
Amaneció de abrupta hiel
De jugos en amargura

Sin haber terminado pues
Tu labor de fiel maestro
Fuiste al cielo diestro
Y al suelo diste revés

Dejaste un mundo atrás
Que tanto a ti te quería
Te diga algún día quizás
Tu adiós como dolía

Pero no estoy siendo justo
Con tu camino andado
Con el amor que has profesado
Con la siembra de tanto arbusto

Perdóname si en mi prosa
Me queda resentimiento
Pero no es mal pensamiento
Lo que en mi corazón reposa

Es que me diste tanto
Pero en tan poco tiempo
Que al partir con tus encantos
Se me nublo el pensamiento

El corazón quedó desolado
El corazón ahora herido
Mi padre se fue de mi lado
De mis amigos el mas querido

Pero ya basta de reproches
Por haberte ido lejos
Mejor les cuento de broche
Tu reflejo en el espejo

Como lucero que muy temprano
Entraste por la ventana
A todo al que dabas la mano
Dulce fruto cosechabas

Por cada vil bofetada
Del destino, redentor
La otra mejilla mostrabas
Pues fuiste educador

¡Camino! que no hay camino
Andabas y abriste brecha
De una sociedad maltrecha
Fuiste tú buen destino

En tarde llena de bruma
Fuiste el farol de guía
De manantial de alegría
De las virtudes, la cuna

En la batalla sin tregua
De tu perenne enseñanza
Fuiste escudo y fuiste lanza
Fuiste saber sin mengua

De pie en lo alto del pico
En la serranía del alma
De tempestad eras calma
Del desamparo, el abrigo

Así te llevo metido
Así te llevo mi viejo
Tu palabra es mi destino
Mi destino es tu reflejo

Que amarga fue tu partida
Abismo dejo tu muerte
Mucha mejor fue la suerte
Que dejo tu forma de vida

Ahora que sigo adelante
En los andares del tiempo
Maestro mío fuiste antes
Maestro siempre serás, mi viejo

Jesús Manuel Berbin Monsalve
2 de Mayo de 1999

1 comentario:

Anónimo dijo...

Excelente....